Parece que fue ayer, en el viejo callejón, cuando un grupo de amigos nos juntamos para crear ¡Qué pumas!. Aún puedo recordar esa tarde de verano, ese olor a café, ese murmullo de la gente compartiendo sus secretos, sus desventuras y aventuras, sus penas y alegrías en aquel lugar de ensueño. Parece que fue ayer cuando comenzamos, llenos de ilusión, ganas de triunfar, ganas de comernos el mundo, ganas de aprender, y sobre todo, ganas de disfrutar. Parece que fue ayer, no ha pasado tanto tiempo, y hoy podemos decir que la espera ha merecido la pena: el primer tonto de los cojones, desde Uruguay (según el LACNIC), desde 200.75.227.224 (según Blogsome), ha llegado.
Y lo mejor de todo es que ha sido un hombre, no ha sido automático; un hombrecillo, tras visitarnos y comprobar que ya tenemos nuestra Wii (y que, posiblemente, él no), firmando con jose[arroba]hotmail.com, ha dejado pulsado su dedo en la yyyyyyyy para escribirnos gayyyyyyyyyyy y darnos una comprobación empírica de que Orsai, en El [nuevo] paraiso de los tontos, tenía razón. Y cito: "No hay tonto más perseverante que el tonto digital. No hay tonto más tonto que esta nueva versión mejorada de pavo siglo veintiuno. Es mucho más pesado que el analógico, y mil veces más agresivo y molesto, porque a éste le han dado una entrada gratuita al paraíso de los tontos, un ticket personalizado, con su nombre y su apellido, y sin embargo continúa prefiriendo quedarse allí donde nadie lo echa de menos, ajeno a su mundo de fantasía. Fuera de lugar."
Lo borraría… pero qué coño, ¿no os hace ilusión?